Perry Leopold - Christian Lucifer
Its progressive tinges, mixed with the themes of apocalypse of the human spirit people have endured due to the freewheeling years of the 60s, give this album a feeling of an upcoming dread from which you cannot run away. Only sit and wait for it to eat you away, and scatter your remains in the wind.I can hear a lot of influences here, from prog giants like Genesis, Cat Stevens, and Fred Neil with a tinge of fantasy from Led Zeppelin and even taking notes from L.A. Woman in its deserted atmosphere and use of keyboards. It was ultimately shelved due to recording circumstances, from what I've read, which is a damn shame. This, combined with George Harrison's works, might have given the whole Christian side of folk a larger boost and much bigger following past the Christian camp.
PERRY LEOPOLD: La dimensión
oculta del folk
Los años sesenta fueron un
periodo vertiginoso de constante actividad, redescubrimiento e innovación para
las comunidades del folk y el folk-rock. El folk progresivo no constituía
entonces un género musical formalmente definido o reconocido —ni lo es realmente
en la actualidad—, pero existía una multitud de jóvenes artistas influenciados
tanto por los sonidos tradicionales del folk como por las nuevas corrientes
musicales. En el caso de los más vanguardistas, algunos aspiraban simplemente a
convertirse en el próximo Dylan, mientras que los más tradicionalistas buscaban
preservar reliquias, en ocasiones ancestrales, del folclore y la música
tradicional. Otros fueron más allá, fusionando tradiciones aparentemente
dispares como el blues, el jazz, el bluegrass, el country e incluso la música
clásica con los elementos modernos del rock, la vanguardia y los arreglos y
matices psicodélicos.
PERRY LEOPOLD fue quizás uno de
los artistas más singulares, visionarios y eclécticos de este último grupo.
Alejado del folk-rock convencional, Leopold desarrolló una propuesta tan
particular como la del peculiar OLIVER, de origen galés, o la del nómada
MOONDOG, quien se ganaba la vida en las calles de Nueva York. Leopold era un
visionario sin igual. Su primer disco, «Experiment in Metaphysics», exploraba
los confines del conocimiento y la conciencia entre rasgueos acústicos,
divagaciones líricas filogenéticas y alguna que otra intervención hablada.
Leopold mandó prensar 300 copias de su disco autoproducido y, poco después de
su lanzamiento, regaló la mayoría en una esquina de Filadelfia. Aunque el álbum
pasó prácticamente desapercibido en su momento, con el paso de los años se
convirtió en una de las grabaciones de psych/folk más raras y codiciadas de los
años sesenta.
Leopold realizó giras esporádicas
a principios de los setenta, actuando tanto junto a artistas consagrados como
en cafés y parques al aire libre. En 1973 lanzó su segundo y último álbum,
«Christian Lucifer», acompañado esta vez por numerosos amigos y músicos. Ambos discos
han sido remasterizados y reeditados a lo largo de los años en formatos LP y
CD.
Impresiones personales: El
lenguaje oscuro de los sentimientos
Un álbum que logra entonarse
entre melodías tan dulces como entre penumbras, es como si el amor se enmarcara
aquí, pues de ser algo tan intenso, se convierte a veces en experiencias
oscuras, con grandes satisfacciones por delante. Resonancias épicas y momentos
muy dramáticos evocan ese círculo llamado amor, pues aquí se impregna un sinfín
de emociones; la piel vibra bajo ese tónico envolvente de melodías
melancólicas, dramáticas y románticas. Es el folk sombrío, ácido, pero curtido
de armonías. Un álbum que puede escucharse tanto en momentos de algarabía
amorosa como en aquellas trabas que brindan los caminos del destino. Quizá
pueda parecer exagerado, aunque no lo creo, pues aquí se yergue una de las más
emotivas expresiones de este sentimiento. Y así hace que la emoción vibre aún
más. Si existe una muestra de todo lo que representa este sentimiento,
Christian Lucifer lo es.
Christian Lucifer es un álbum
folk muy interesante, ya que en su música podremos apreciar una performance
instrumental óptima, en donde se podrá degustar un folk rock ácido con un
“fondo sinfónico”. Perry Leopold ha conseguido realizar una obra magistral,
cargada de sensibilidad, sentimiento, oscuridad y acidez. Un trabajo impecable,
sublime y cargado de canciones etéreas, frágiles y melancólicas. La música del
álbum, como ya se ha dicho, es mística, ácida y, en ocasiones, semi-oscura. El
sonido se basa en la guitarra acústica y en la voz de Perry. De ello se rigen
los demás instrumentos sinfónicos y los efectos de sonido para producir un
exquisito álbum de folk sinfónico. En resumen, Christian Lucifer es una obra
pausada, de atmósfera sinfónica y de opulencia melódica que logra sumergirnos
en una vorágine de sensaciones y emociones; en pocas palabras, un disco
simplemente bello.
Mini-datos:
- Un álbum que casi desaparece: Las cintas maestras de Christian Lucifer tuvieron un destino particularmente desafortunado. Poco después de las sesiones, el estudio donde se realizó la grabación fue vendido y posteriormente cerrado. Las cintas originales fueron borradas y reutilizadas para nuevas sesiones. La existencia del álbum pudo preservarse gracias a algunas copias de mezcla que sobrevivieron, utilizadas posteriormente para reconstruir las reediciones.
- Una identidad llamada Christian Lucifer: Entre 1971 y 1973, Perry Leopold realizó presentaciones por la región de Filadelfia y Boston que, curiosamente, eran anunciadas bajo el nombre de “Christian Lucifer”. El nombre no correspondía originalmente a una banda, sino a una identidad que Leopold comenzó a otorgar a su propia música. El concepto terminó cristalizando en el álbum de 1973.
- Una pequeña orquesta alrededor de Leopold: Aunque la guitarra acústica y la voz de Leopold constituyen el núcleo de las composiciones, Christian Lucifer reunió una formación instrumental considerable. Entre los músicos participantes se encuentran Charles Cohen en MiniMoog, John Gillaspie en clavinet, fagot y recorder, Stan Slotter en flauta, John Bartlett en oboe, Stephanie McCarthy en trompa francesa, dos intérpretes de cello y varios músicos encargados de bajo, guitarra eléctrica y percusión. Esta combinación explica buena parte de la particular textura orquestal del álbum.
- Una grabación nacida en Lansdowne: Las sesiones de Christian Lucifer se desarrollaron entre junio y octubre de 1973 en Veritable Recording Studios, ubicado en Lansdowne, Pensilvania. El álbum terminó reuniendo siete composiciones, con una duración total aproximada de 44 minutos. La pieza más extensa es “The Windwill”, cercana a los nueve minutos, seguida por “Sunday Afternoon in the Garden of Delights”, de casi nueve minutos.
01. Sunday Afternoon in the
Garden of Delights
02. The Windwill
03. The Starewell
04. Serpentine Lane
05. The Annunciation
06. The Journey
07. Vespers
CODIGO: Q-30

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