TRANSLATE

Franz K - Sensemann

 

Fairly impressive and completely satisfying debut, offering two side-long suites of melodic hard rock, with some jazz and psychedelic influences. I was expecting something much more raw and "primitive" - in line with the art brut cover - but this is quite musically accomplished. Not a top tier krautrock release, but definitely a worthy listen for those deep into the genre.

Sensemann: El extraño progresivo de Witten

A finales de 1969, en Witten, Alemania Occidental, comenzaba a tomar forma una banda que con el tiempo encontraría su lugar en ese vasto y todavía difuso territorio del rock alemán de comienzos de los setenta. Franz K. atravesó en sus primeros años distintas formaciones, incorporando instrumentos como la flauta y el saxofón, mientras su repertorio se movía entre el blues y el jazz. Poco a poco, sin embargo, el rock fue ganando terreno.

La formación terminó reduciéndose a un trío: Mick Hannes, guitarra; Peter Josefus, bajo y voz; y Stefan Josefus, batería. Con esta configuración, Franz K. comenzó a desarrollar un sonido más directo y contundente, al mismo tiempo que se convirtió en una presencia habitual del circuito de clubes alemanes.

Durante aquellos años recorrieron buena parte del país y llegaron a actuar en numerosos escenarios vinculados a la creciente escena rock de Alemania Occidental. Pero la historia de la banda sufrió un brusco paréntesis durante una gira por Francia. El autobús que transportaba al grupo y su equipo sufrió un accidente en la autopista y terminó incendiándose, llevándose consigo buena parte de sus instrumentos. Para una agrupación que todavía se encontraba construyendo su carrera, la pérdida significó un golpe económico considerable. Franz K. necesitó alrededor de seis meses para recuperarse.

Cuando finalmente regresaron a los escenarios, el trío tenía una idea clara: no quería limitarse a reconstruir lo que había perdido. El accidente había interrumpido su trayectoria, pero también había abierto la posibilidad de comenzar una nueva etapa. Su antiguo repertorio de blues y jazz-rock ya no parecía suficiente. Franz K. quería avanzar hacia otra forma de expresión, más extensa, más personal y más cercana a las posibilidades que el rock alemán estaba comenzando a explorar.

El punto de inflexión llegó en 1971, cuando la banda recibió una invitación para participar en URBS 71, celebrado en Wuppertal entre el 7 y el 12 de junio. El festival reunía distintas expresiones culturales alrededor de los cambios que atravesaba la sociedad alemana de aquellos años. Para Franz K., aquella ocasión se convirtió en el escenario perfecto para probar su nueva orientación. Fue entonces cuando apareció "Sensenmann". La canción, interpretada en alemán, representaba un cambio importante para el grupo: ya no se trataba solamente de utilizar la voz como un elemento más dentro de una formación de blues-rock, sino de buscar una relación más estrecha entre las palabras y la música. El público recibió favorablemente aquella nueva propuesta y Franz K. comenzó a encontrar una identidad propia.

Después de URBS 71 llegaron nuevos conciertos y apariciones en festivales durante el verano. El trío comenzó a presentar una música más extensa, pesada y abierta a la improvisación, en sintonía con ese momento particular del rock alemán en el que muchas bandas estaban dejando atrás las estructuras más convencionales para explorar territorios propios.

De aquella transformación surgiría Sensemann, el primer álbum de Franz K., registrado en Hamburgo y publicado en 1972. Un disco extraño incluso para los estándares de su época: dos extensas composiciones que ocupan prácticamente por completo las dos caras del vinilo y que muestran a un grupo todavía cercano a sus raíces blueseras, pero dispuesto a empujar el formato del power trío hacia terrenos más psicodélicos, progresivos y experimentales.

Franz K. no llegaba desde los laboratorios electrónicos de Düsseldorf ni desde los paisajes cósmicos que pronto definirían parte del krautrock. Su música nacía de un lugar mucho más terrenal: tres músicos, una guitarra, un bajo, una batería y el deseo de descubrir hasta dónde podía estirarse una canción de rock… Y en Sensemann, esa búsqueda quedó registrada en vinilo.

Franz K., a comienzos de los años setenta, junto al vehículo utilizado por el trío durante sus desplazamientos. La imagen pertenece a la primera etapa de la banda, previa a la publicación de Sensemann (1972).
Fuente: Wikipedia

Impresiones personales: Sensemann y la brumosa progresividad

Solía irme de “frente” con este álbum cuando recién lo descubrí. Por aquel entonces, mi capacidad para asimilar “nueva música” era un vicio bastante duro, y este álbum, en cierta forma, me pegó fuerte. Aunque debo reconocer que nunca le presté tanta atención como ahora. El tiempo pasó y mi percepción de este disco también cambió. Hoy lo escucho de otra manera y creo que su propuesta sobrepasa ampliamente aquella primera impresión.

Me parece un álbum exquisito, bastante ecléctico y con una performance de altura. Dejando de lado el rollo político que lo rodea; Sensemann resulta una experiencia sonora muy “prendida”, construida entre cambios de tiempo, arreglos y una marcada postura progresiva, acompañada por algunos ramalazos de krautrock. La placa está armada sobre dos pistas de larga duración. El primero es principalmente una pieza de heavy kraut, con una ligera base de blues y algunos elementos de jazz; el segundo se acerca mucho más a un sonido krautrock  convirtiéndose en un auténtico monstruo sonoro. El álbum parece tener una especie de doble personalidad. Por un lado, nos encontramos con elementos de hard rock, jazz, psicodelia y blues; por otro, aparece una auténtica pieza con alma kraut, más libre y experimental. Esta combinación hace que Sensemann sea difícil de encasillar dentro de una sola etiqueta y, precisamente por eso, resulta tan atractivo.

En mi opinión personal, Sensemann es un muy buen disco de rock progresivo alemán, cargado de eclecticismo y con fuertes ramalazos krautrockeros, que puede recordar por momentos al espíritu de Eulenspygel, aunque Franz K. desarrolla aquí una personalidad propia.

Mini-datos:

  • El origen de Franz K: Franz K. nació en Witten a finales de 1969, pero sus integrantes ya tenían experiencia musical previa. Mick Hannes y Peter Josefus habían formado en 1967 el grupo The Swable, cuyo nombre hacía referencia a un título de Cream. Con la incorporación de Stefan Josefus, hermano de Peter, se configuró el núcleo del futuro Franz K. La denominación inicial también tuvo variantes como Franz K. Bluesforum, reflejando las primeras inclinaciones de la banda hacia el blues y el jazz. El nombre Franz K. era, además, una referencia deliberada a Franz Kafka.

  • El coche fúnebre que terminó siendo autobús de rock: Franz K. convirtió uno de los elementos más insólitos de su imagen en su propio medio de transporte. Después de perder un VW Bulli junto con su equipo durante un incendio ocurrido en 1970, la banda comenzó a utilizar un antiguo Opel Blitz de los años cincuenta, originalmente destinado al servicio funerario, para transportar músicos e instrumentos. El vehículo acabaría convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles asociadas a Franz K. y posteriormente aparecería incluso relacionado con la iconografía de sus primeros discos.

  • Un debut construido con solamente dos canciones: Sensemann constituye uno de los debuts más particulares del rock alemán de comienzos de los setenta por su estructura extremadamente reducida. El álbum contiene únicamente dos composiciones: "Das Goldene Reich", de aproximadamente veinte minutos, y "Sensenmann", también cercana a los veinte minutos. Según Stefan Josefus, la banda grabó el material en los Windrose Studios de Hamburgo utilizando una máquina de ocho pistas. Las sesiones tuvieron lugar entre diciembre de 1971 y enero de 1972 y el álbum apareció ese año a través de Philips.

  • Un disco poco apropiado para la radio: La duración de las composiciones de Sensemann condicionó desde el principio sus posibilidades comerciales. Stefan Josefus recordó posteriormente que la banda todavía trabajaba de manera muy underground y que las dos composiciones, de unos veinte minutos cada una, eran prácticamente incompatibles con el formato habitual de la radio y de las listas de éxitos. El propio músico describió aquella concepción como algo poco comercial: Franz K. no estaba pensando en singles ni en estructuras destinadas a la radio, sino en desarrollar piezas largas dentro de su formato de trío.
01.Das goldene Reich
02.Sensemann

CODIGO: L-11



Comentarios