TRANSLATE

Jud’s Gallery - SWF-Session: Vol. 1

 

Jud's Gallery was a semi-unknown band from Germany. This archival includes songs recorded back in 1971. They plays a very good prog-ish and bluesy heavy psych with a krautrock influence and a solid guitar riffage. An almost fully instrumental release with long jams and a crude and minimalistic sound. Use of piano, hammond organ and violin.

A bit on the aimless side but the musicianship is undeniably impressive. If you're into the Kollektive style of fuzzy jazzy bluesy wanderings, you'll wanna tune in.

Nordach y otros rituales: el culto tardío de Jud’s Gallery

En una década marcada por tensiones, cambios y búsquedas identitarias, hay grabaciones que funcionan como fotografías involuntarias de una generación. SWF-Session Vol. 1, de Jud’s Gallery, es una de ellas: un registro que no pretendía trascender, pero que hoy asoma como un testimonio cultural de un país y una escena que intentaban entenderse a sí mismos. Era 1974 y Alemania aún caminaba entre las ruinas emocionales de la posguerra, mientras sus jóvenes buscaban nuevas formas de imaginar el futuro. En medio de ese clima, esta sesión capturada por "la radio pública" no solo resguarda música; resguarda un estado de ánimo colectivo.

Escucharla hoy es como entrar en una habitación detenida en el tiempo: lámparas tenues, instrumentos encendidos y un aire de libertad que no estaba escrito en ninguna constitución, pero que se ejercía nota a nota. La banda toca con la naturalidad de quien no sabe que está dejando huella, como si conversara directamente con la incertidumbre y la esperanza de su época. Lo que emerge es un sonido cálido, improvisado y profundamente humano, un retrato íntimo de aquellos jóvenes que, desde un estudio escondido en el sur alemán, buscaban reinventar el mundo sin saber que estaban registrando uno de esos momentos que la historia casi siempre deja escapar.

Contexto histórico: Una habitación detenida en el tiempo

A comienzos de los años 70, Alemania vivía un período de redefinición cultural. La generación nacida después de la guerra buscaba un lenguaje propio, lejos de los discursos rígidos y de las sombras históricas que todavía pesaban sobre el país. Esa búsqueda encontró mayor libertad en el terreno musical: radios públicas como la SWF (Südwestfunk) de Baden-Baden abrían sus estudios a bandas jóvenes que, sin respaldo discográfico, exploraban nuevas identidades sonoras. Era una época en la que los estudios estatales funcionaban casi como laboratorios de imaginación colectiva.

En ese ambiente nació Jud’s Gallery, fundada en Offenburg en 1971 por Jürgen “Judy” Winter y Peter Oehler. No eran una banda alineada con el krautrock más experimental, pero compartían la misma urgencia creativa del país: mezclar raíces, dejar que el pasado se disuelva en el presente y encontrar un sonido que no imitara al Reino Unido ni a Estados Unidos. Su música transitaba con naturalidad entre el blues pesado, el folk europeo y una sensibilidad progresiva que se apoyaba, en parte, en el violín de Hannes Gremminger, un instrumento poco común en la escena alemana de la época.

Jud’s Gallery: el culto que sobrevivió al olvido

Entre 1972 y 1974, la SWF invitó a la banda a grabar en sus estudios. Esas sesiones, realizadas sin overdubs ni artificios, capturaron la espontaneidad de un movimiento que no buscaba poses, sino expresión directa. Mientras Jud’s Gallery tocaba en festivales y compartía escenario con nombres importantes del rock europeo, la escena musical alemana crecía en diversidad: desde los experimentos electrónicos de Tangerine Dream hasta el rock cósmico de Amon Düül II, pasando por la sutileza pastoral de bandas menores que nunca llegaron a publicar un álbum.

En 1974, con una formación renovada y guiándose por un sonido más cercano al jazz rock y a la psicodelia, Jud’s Gallery registró nuevas piezas para la SWF, entre ellas la extensa “Nordach”. Era un momento en que el país entero hablaba de cambio, y aquella música parecía resonar con ese espíritu: intensa, libre y ajena a moldes comerciales. El proyecto de grabar un álbum formal con el sello Gorilla Music quedó en nada, víctima de razones económicas y personales, una historia común en tiempos donde la ambición artística muchas veces chocaba con la realidad industrial.

El material de Jud’s Gallery quedó sepultado en los archivos durante décadas, como tantos fragmentos culturales de una generación que se movió entre la experimentación y el olvido. Solo en el año 2000, cuando Longhair Music rescató y remasterizó las cintas, se pudo dimensionar el valor histórico de aquellas sesiones: un documento honesto de una escena vibrante que aún buscaba su voz en medio de los cambios sociales más profundos de la posguerra tardía.

Impresiones personales: Cuando la radio capturó el espíritu

Interesante, ecléctica, elegante y poderosa: una manifestación de lo HEAVY, pero con ciertos momentos progresivos y con esa aura del misticismo alemán. Por momentos un tanto krautrock, otros un tanto hard prog. No hay duda de que la banda bebe de las aguas inglesas, pero se decanta por una postura nacional, dando así un sonido muy ecléctico y bastante atractivo.

Uno se “quiebra” entre su performance y el garbo de su música. Su sonido evoca efluvios pastorales, pero también una manía hacia el lindero más denso del prog/krautrock. Por lo tanto, la experiencia aquí es muy entretenida: uno, en la sesión, se pierde entre esos juegos de la improvisación y los ecos de la ornamentación sonora. Y es que la banda sabe cómo crear pasajes musicales de una vena muy arty, aunque —OJO— sin llegar aún a un punto tan elevado o experimental. Jud’s Gallery nos lleva por todo un camino cubierto de ácido y, entre los jams mutantes, las incursiones progresivas y los vibrantes arreglos, uno experimenta un clímax intenso. Basta escuchar “Nordach” para apreciar la verdadera esencia de lo que representa Jud’s Gallery: aquí apreciamos a unos músicos elevados entre capas progresivas y espíritus krautrock que te hacen vibrar de una forma especial. Y es que ahí está su magia.

El álbum es una joya, y debo decir que fue uno de esos descubrimientos que te hacen poner la piel de gallina. Hace tiempo no vibraba tanto con un álbum. La sesión fue intensa, armoniosa y excelsa, con toda su postura y esos tonos en jazz ácido que vibran con cada tema. Quizás en un punto no se logre concretar una fuerte conexión, pero como en toda obra siempre habrá un punto en donde se rompe la magia. En esta sesión hay un quiebre fino, pero que no te hace decaer del todo. No es una obra redonda, pero con todo lo que ofrece y cómo lo sirve, todo está bien servido. Basta citar, por ejemplo, las dos versiones de “Danger of Shoot”: eso es pura mística.

Si eres de degustar bandas como Os Mundi, Ghomorra o Birth Control, tendrás una buena experiencia. Pero —OJO— no busques los tres pies al gato: esta SWF Session es para disfrutarla en la tranquilidad de la noche, con una botella de vino o con el dulzor de la fina yesca. Hasta más vernos.

Mini-datos:

  • Un disco que no debía existir: SWF-Session Vol. 1 no fue concebido como un álbum. Las grabaciones se realizaron para la radio pública alemana SWF y quedaron archivadas durante décadas, olvidadas como tantas expresiones culturales de la Alemania de los 70. Su publicación en el año 2000 fue un acto de rescate más que de reedición.

  • Grabado en vivo, sin red: Las sesiones de 1972 y 1974 se registraron en un solo día, sin overdubs ni retoques posteriores. Lo que se escucha es la banda tocando en tiempo real, con errores, tensión e improvisación incluida, capturando el pulso auténtico de la época.

  • Dos etapas, un mismo espíritu: El álbum reúne material de dos formaciones distintas de Jud’s Gallery. La primera, más ligada al heavy blues y al folk progresivo; la segunda, con una orientación más jazz rock y psicodélica, visible en la extensa “Nordach”. Esa dualidad convierte al disco en un documento evolutivo.

  • Un sonido mayor sin contrato: A pesar de compartir escenario con bandas como Golden Earring, Steamhammer o Pretty Things, Jud’s Gallery nunca publicó un álbum en los años 70. El frustrado acuerdo con el sello Gorilla Music refleja una realidad común de la época: talento y visión artística que no siempre lograban sobrevivir a las condiciones económicas.

01. Inspiration
02. Danger Of Shoot [early version]
03. Follow Me
04. Friends
05. Catch The Fly
06. Reaching
07. Danger Of Shoot [real version]
08. Nordrach
09. White Woman

CODIGO: @



Comentarios