TRANSLATE

NUYORICA SOUND: Jose "Chepito" Areas - Same

 

This album is very good, the instrumentals are original, they're a great mix of rock, funk, and latin american influences that come together in the best way possible without any cuts in quality (Everything was great but the bass and horns were especially phenomenal), the vocals were really good, they sounded fantastic with the instrumentals and sounded unique in both English and Spanish. The highlights were Guarefo, Funky Folsom (Maybe my favorite track), Buscando la Gente, and Guaguanco in Japan, while there weren't any tracks I outright disliked although Terremoto was the weakest. The album art is good, it's personal and a good picture which covers the self-titled debut perfectly, and the rainbow effect is done well. Overall, despite its latin influences, this album is much more than that, being a great combo of several genres supported by phenomenal instrumentals and solid vocals that make it a pleasure to listen to.

ESCÁNDALO EN EL RITMO: CHEPITO AREAS ROMPE CON SANTANA Y SE VA SOLO AL FRENTE (1974)

En 1974, José “Chepito” Areas hizo lo impensable: abandonó el vientre dorado de la Santana Band y firmó un disco con su propio nombre. El histórico percusionista apostó todo a una sola carta: el ritmo latino como protagonista absoluto. El resultado fue Jose Chepito Areas, una placa que no pide permiso, no baja la cabeza y no mira atrás.

Mientras Santana comenzaba a inflarse hacia terrenos más grandilocuentes —espiritualidad cósmica, solos eternos y luces altas—, Chepito tomó la calle oscura: menos espectáculo, más raíz. Su debut homónimo se hunde sin miedo en la “latín Fusión”, un territorio más caliente, más sudoroso, más real. Aquí no hay concesiones ni fórmulas de radio: hay conga, timbal y una identidad que se niega a seguir tocando al fondo del escenario.

RUPTURA SILENCIOSA, MENSAJE ENSORDECEDOR

Para muchos, este disco fue leído como una separación discreta. ¡Error! Fue una declaración de principios. En una década donde la juventud latina buscaba verse reflejada sin intermediarios, Chepito Areas apareció como un manifiesto rítmico que dialogaba de igual a igual con Santana Band, Sapo, El Chicano, Malo y el costado más jazzístico de la Fania All Stars. No era solo un álbum. Era una señal: el ritmo latino ya no acompañaba al rock… ahora lo empujaba.

CONTEXTO HISTÓRICO – PARTE I

TENSIONES INTERNAS: CUANDO EL TAMBOR SE CANSÓ DE ESPERAR

A mediados de los años setenta, la Santana Band ya no era la bestia primitiva que había incendiado Woodstock. Lo que comenzó como una comunión visceral entre guitarra, percusión y espíritu se fue enredando en tensiones creativas, egos y silencios incómodos.
José “Chepito” Areas —arquitecto del pulso que sostuvo Santana, Abraxas y Santana III— era uno de esos pilares que empezaban a quedar fuera del foco. 

Aunque nunca hubo un portazo oficial, los hechos hablan: Chepito siguió vinculado a Santana hasta 1977 (participando incluso en Festival), pero la historia oral y la prensa de la época dejan ver un caldo espeso de conflictos. Liderazgo creativo, reparto de regalías, narrativa pública: todo parecía girar siempre alrededor de Carlos Santana.

Chepito, según declaraciones posteriores, se sentía invisibilizado, relegado a ser “el del ritmo”, cuando el ritmo era el corazón mismo del asunto.

Los roces no siempre quedaron registrados en los grandes medios, pero corrían como pólvora en revistas especializadas y pasillos del circuito latino. El desenlace fue inevitable: Chepito tomó los timbales, puso su nombre al frente y dijo basta. Si el ritmo tenía voz, era hora de que hablara solo.

CONTEXTO HISTÓRICO – PARTE II

CUANDO EL RITMO RECLAMÓ AUTORÍA

Desde finales de los sesenta, el estilo percusivo de José “Chepito” Areas lo había convertido en uno de los genios silenciosos detrás del primer gran período de Santana (1969–1977). No acompañaba: construía lenguaje. Ayudó a fundar una identidad sonora que hoy es columna vertebral del rock latino.

El investigador Simon Leng lo dejó claro con una frase que el tiempo volvió sentencia:

“El miembro clave de la banda en este momento fue Chepito Areas, quien de muchas maneras fue el responsable del sonido de Abraxas.”

Con ese historial, el paso lógico era inevitable. En 1974, bajo el sello CBS, Chepito registró su visión en  Jose Chepito Areas: funk latino crudo, percusión al frente y un espíritu colectivo que dialoga con el jazz, el rock y la tradición afrocubana.
Piezas como “Guarafeo”, “Funky Folsom”, “Bambeyoko”, “Cerro Negro” o la incendiaria “Guaguancó in Japan” dejan claro que esto no era un capricho paralelo, sino una afirmación artística con nombre y apellido.

No fue un éxito masivo. No salió en todas las fotos. Pero encontró eco en una juventud que empezaba a entender algo fundamental: el ritmo latino no era un adorno exótico, era una voz principal.

Jose Chepito Areas quedó así como documento y advertencia: uno de los arquitectos del sonido Santana podía sostener —sin padrinos— una obra coherente, vibrante y ferozmente identitaria. El tambor habló. Y ya no hubo vuelta atrás.

José “Chepito” Areas en pleno laboratorio sonoro

Impresiones Personales: Cuando la percusión se vuelve discurso

Se dice que Chepito Areas fue el fundador de la Latín Fusión, o que de alguna manera forjó —entre candela y éxtasis— ese concepto explosivo llamado Latin Jazz Rock. Sea cual sea el origen, no cabe duda de que su álbum debut es una punta de lanza hacia ese universo sonoro. Una entrada directa a una maroma de sonidos latinos donde conviven timbales, sintetizadores, congas, bajos, guitarras y demás yerbas del real sonido nu-yoriko.

Aquí nos aferramos fuerte ante un vendaval de pura explosión latina. Desde el Latin Funk de "Funky Folsom" hasta el Latin Jazz de "Cerro Negro", pasando por la fiebre tribal de Bambeyoko o las insinuaciones de la salsa más prendida en "Guarafeo". Un álbum ecléctico, cargado de un clima intensamente colorido.

No se refugia solo en lo psico-latino. Se adentra en las vertientes del sonido afro-caribeño y lo impregna todo con ácido y rebeldía. Jazz, soul, psicodelia, rock y elementos del mundo tropical —montuno, guajira, guaguancó— se cruzan para dar forma a fusiones tan potentes como incendiarias.

La experiencia es intensa. La sesión no da tregua. Cambios de tiempo, progresiones, arreglos y una permanente onda de choque con toda la parafernalia del swing afro-latino nos conducen hacia un sonido atemporal. Un sonido que no pierde. Un sonido que sigue fresco.

Para quienes quieran cruzar fronteras y explorar terrenos más salvajes dentro de la fusión, o para quienes sientan afinidad con ese espíritu que habita entre Santana III, Acid o Sapo, aquí hay algo que no defrauda. Sumérgete. Prende el equipo. Sube el volumen. Escucha "Buscando la Gente".

Conclusión Final

Escuchar Jose Chepito Areas hoy no es volver a 1974: es entender una decisión. Es reconocer un sonido adelantado a su tiempo y aceptar que, aquí, el tiempo no cuenta. Sigue sonando. Sigue empujando. Hasta más vernos.

Mini-datos:

  • Chepito en la historia del rock latino: José “Chepito” Areas no solo fue percusionista principal de Santana durante su etapa clásica, sino que se le reconoce como uno de los responsables del desarrollo inicial del rock latino como estilo musical, gracias a su enfoque rítmico innovador y su dominio de timbales y congas-

  • Woodstock y los primeros años con Santana: Chepito se unió a Santana en 1969, año en que la banda realizó una actuación legendaria en el Festival de Woodstock. Su presencia en ese icónico evento situó su percusión dentro de uno de los momentos más emblemáticos del rock del siglo XX.

  • José Chepito Areas’ fue su único álbum solista: El álbum José “Chepito” Areas, publicado por Columbia/CBS en 1974, es el único trabajo solista oficial del percusionista bajo su propio nombre. Incluye nueve pistas que van desde latin funk hasta fusiones de jazz y ritmos caribeños, y contó con colaboraciones de músicos como Neal Schon y Tom Coster.

  • Inducción al Salón de la Fama del Rock: A pesar de que José “Chepito” Areas no fue un éxito comercial masivo, Chepito fue reconocido por su impacto histórico años después: en 1998 fue inducido al Rock & Roll Hall of Fame como miembro de Santana, consolidando su legado dentro de la música popular global.

01. Guarafeo
02.Funky Folsom
03.Remember Me
04.Bambeyoko
05.Morning Star
06.Buscando La Gente
07.Cerro Negro
08.Terremoto
09.Guaguanco in Japan

CODIGO: @



 

Comentarios