Brainticket - Cottonwoodhill
The LP's original inner sleeve warns: "After Listening to this Record, your friends may not know you anymore" and "Only listen to this once a day. Your brain might be destroyed!"
Keep this away from underage and emotionally unstable persons.
Cottonwoodhill no es un álbum que simplemente "escuchas", es un viaje sensorial. Su suite principal, Brainticket, es una de las piezas más perturbadoras y enloquecedoras del krautrock, al punto de que en su momento se decía que "podía provocar daños mentales permanentes" (de hecho, el vinilo original traía una advertencia al respecto).
Cottonwoodhill: El sonido de la mente resquebrajándose
Hay álbumes que te invitan a soñar. Y hay otros que te lanzan sin previo aviso a una tormenta psicodélica de la que no hay escapatoria. Cottonwoodhill (1971) de Brainticket es lo segundo. Un abismo sónico, una hipnosis que te agarra por el cuello y te sumerge en un vórtice de sonidos que se retuercen, se rompen y te obligan a rendirte ante la locura. No es un álbum, es un portal. No es música, es una experiencia sensorial que desafía la cordura. Desde el primer instante, sus sonidos te sumergen en un torbellino de pulsaciones hipnóticas, órganos delirantes y una voz femenina que susurra, gime y grita como si estuvieras atrapado en una pesadilla lisérgica sin final. Si hubo alguna vez un álbum que viniera con una advertencia de "No recomendado para mentes frágiles", es este. Y con razón. Cottonwoodhill no se conforma con ser un experimento psicodélico, es un asalto directo a la percepción, un boleto de ida sin garantía de regreso. ¿Listo para el descenso? Si lo estás, bienvenido a la locura de Cottonwoodhill.
Advertencia: Este álbum puede alterar tu realidad
- Un álbum sumamente inquietante y "depravado", con una gracia especial para volarte la cabeza desde el primer instante. Pero ojo, esto solo funciona si comienzas la aventura desde la pista 03 ("Brainticket Part One"). ¿Por qué? Porque ahí comienza la demencia pura, una vorágine de mil sensaciones que no te da respiro. La suite Brainticket es una locura de proporciones épicas: 38 minutos y 29 segundos de un viaje sin retorno. Desde el primer segundo, te atrapa en un torbellino de emociones, entre el krautrock más desquiciado y una sobredosis sonora de experimentación psicodélica. Es una performance oscura, alucinada y sobrecargada de mil y un artilugios: desde el ruido de un cristal rompiéndose hasta los gritos de un chimpancé. TODO en esta pieza es un delirio absoluto, una bestia sonora que retuerce el cerebro y, de golpe, hasta puede sacarte carcajadas de euforia por lo extrema que es. Las otras dos canciones tienen un corte más pausado; el grado de experimentación ahí no lo cubre todo, pero se dejan oír con agrado. Son más llevaderas, menos freak, aunque "Places Of Light" bien podría servir como la introducción perfecta a esta suite demente. Si escuchas el álbum en orden tradicional, el golpe será menos brutal. Pero si vas directo al núcleo de la tormenta (pistas 3,4 y 5) descubrirás la verdadera esencia del álbum: un laberinto sónico sin escapatoria.
Un delirio que sigue latiendo en la sombra
- Los años no han podido domarlo. Cottonwoodhill sigue tan enfermo, imponente y abrumador como siempre. Volver a él ha sido una experiencia fascinante y agotadora a partes iguales. En esta nueva visita, encontré aún más detalles en su performance, confirmando que es un álbum que nunca deja de sorprender. Cada nueva escucha revela algo oculto, un matiz más en esta colosal pesadilla lisérgica. Funk, electrónica primigenia, noise, psicodelia, krautrock, avant-garde… Todo eso se entremezcla en este pastiche sonoro que perfora la mente como un taladro. No hay muchas formas de describir lo que es escuchar este álbum: el culto está presente en cada surco. Su visión es salvaje, original, y quizá sea uno de los registros más psicodélicos de la historia. Si quieres aventurarte en los terrenos más extremos del rock progresivo y el krautrock más salvaje, este álbum es un rito de iniciación. Pero cuidado: ALÉJENSE LOS NO INICIADOS. Hasta más vernos.
Mini-datos:
- Brainticket se formó en 1968, se disolvió en 1975, volvió entre 1980-1983 y se reagrupó nuevamente en 1998.
- La banda nació de un grupo de jazz de los 60 liderado por el tecladista belga Joel Vandroogenbroeck, quien poco a poco transformó el proyecto en una bestia de experimentación psicodélica.
- Un mito urbano dice que los sonidos de ventanas rompiéndose y la irrupción de la policía en la suite Brainticket son registros reales de un robo en una droguería cercana al estudio. ¿Verdad o exageración? Quién sabe. Pero ese tipo de historias solo refuerzan su estatus de álbum de culto.
01. Black Sand
02. Places Of Light
03. Brainticket Part One
04. Brainticket Part One:
Conclusion
05. Brainticket Part Two
CODIGO: @
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