Bram Stoker - Heavy Rock Spectacular
Once again Ozzy Tom's list of Hammond-driven rock has turned me onto a fine album that's flown under the radar for years. Perhaps the release on a small label did this in, or maybe that by 1972, a keyboard-driven album should have more colors in it that fuzz guitars and organs. Mellotrons, synths were the main red and yellows of this era. Had this album come out in 1969, perhaps it would have gotten the attentions it deserves.
Very organ-driven prog rock. Reminiscent of Genesis at times, at other times is much more classically-influenced. There are few excursions into jazz. Roughly half the tracks are instrumental, and it's here that the band's name seems most appropriate. I guess there is a bit of a macabre theme running throughout this, but you probably won't mistake Bram Stoker for Goblin.
Heavy Rock Spectacular: Un Relato de Brumas y Teclados
Corre el año 1972 y el rock progresivo vive su gran auge en el Reino Unido. Bandas como Yes, Genesis, Emerson, Lake & Palmer y King Crimson han elevado el género a nuevas alturas, fusionando virtuosismo instrumental con exploraciones sonoras ambiciosas. Es una época de álbumes conceptuales, estructuras complejas y teclados que llevan la batuta en la sinfonía del rock.
En este escenario, aparece una banda que, como un espectro en la niebla, deja una única y fugaz huella en la historia: Bram Stoker. Originarios de Bournemouth, una ciudad costera al sur de Inglaterra, estos músicos absorbieron la teatralidad y oscuridad de la literatura gótica para inyectarla en su música. No es casualidad que tomaran su nombre del célebre autor de Drácula; su sonido tiene algo de nocturno, de místico, de sobrenatural. A diferencia de sus contemporáneos, Bram Stoker no contó con una gran disquera ni con la maquinaria promocional que podría haberlos catapultado a la fama. Lanzaron Heavy Rock Spectacular de manera independiente bajo el pequeño sello Woolfe Records, lo que condenó al álbum a la oscuridad durante años. Pero lo que ofrecían no era un rock progresivo convencional: su sonido tenía un filo crudo y misterioso. Con una fuerte base en los teclados Hammond, un bajo sólido y guitarras afiladas, construyeron un álbum con un aire teatral y electrizante, en la línea de los primeros Deep Purple y Atomic Rooster, pero con una dosis extra de dramatismo y melancolía. En el corazón de su propuesta, Tony Bronsdon, tecladista y principal compositor, despliega pasajes instrumentales intensos que evocan paisajes fantasmales y una energía casi ritualista. El destino de la banda fue efímero, y la falta de promoción hizo que Heavy Rock Spectacular se convirtiera en una pieza de culto, redescubierta décadas después por coleccionistas y fanáticos del progresivo más oscuro y desconocido. Hoy, su legado vive en esas atmósferas enigmáticas y en esa extraña mezcla de rock pesado y progresivo sinfónico que, como un vampiro perdido en el tiempo, sigue esperando nuevos oyentes para despertar de su letargo.
Una Reliquia para los Hijos de la Noche
- Otra pequeña perla del underground que merece la debida atención. Heavy Rock Spectacular carga sobre sus hombros el peso de la rareza, lo que lo ha convertido en una pieza codiciada por coleccionistas. Pero más allá de su valor como objeto de culto, este álbum es un verdadero festín sonoro, ajustado a la perfección dentro de su propia fórmula efusiva. Su sonido encapsula la esencia del progresivo primigenio: una atmósfera oscura y el incesante ajetreo de un Hammond inquieto que actúa como guía espiritual de la obra. No es un trabajo de gran envergadura, pero su ligero sinfonismo y su espíritu crudo lo dotan de un encanto particular. En sus surcos resuenan ecos de Atomic Rooster, Beggars Opera y The Nice, influencias que se filtran en cada nota, en cada pasaje instrumental.
Impresiones personales: Rituales Sonoros en la Niebla
- No es un álbum que flaquee en su ejecución: la banda cumple con creces. Si bien su sonido puede parecer limitado y derivativo en ciertos momentos, logran plasmar su identidad de forma convincente, reinventándose en ciertos pasajes y dejando pequeñas joyas en el camino. "Fingal’s Cave", "Idiot", "Extensive Corrosion" y "Blitz" condensan la esencia de una época añorada, transportándonos a los tempranos 70, cuando el progresivo aún era una criatura en plena metamorfosis. Heavy Rock Spectacular se eleva hacia los cielos del culto. No es una obra maestra, pero está impregnado de sentimiento y nostalgia, de esa esencia irrepetible que hace que ciertos discos envejezcan como reliquias de otro tiempo. Su verdadero valor radica en la confluencia de tres factores fundamentales: 1) la nostalgia del Hammond, 2) las manifestaciones primitivas del rock progresivo y 3) la enigmática aura de los álbumes raros y oscuros. Hay más en esta obra de lo que puede percibirse en una primera escucha. En mi caso, he terminado por revalorarlo: es un verdadero hijo de su tiempo, una pieza que merece ser redescubierta. Como bien dice su título, es realmente un espectacular rock pesado, o mejor dicho, un hard rock opulento. Hasta más vernos.
Mini-Datos:
- Se dice que Tony Bronsdon compuso todas las canciones, probablemente haciéndose cargo de la mayor parte del trabajo instrumental del álbum.
- En 1999, el álbum fue reeditado en CD bajo el título Schizo-Poltergeist. Es probable que el cambio de nombre buscara hacerlo más atractivo comercialmente, pero en mi opinión, fue un error: el título original encapsula perfectamente la esencia que la banda quiso transmitir en estas ocho pistas.
- Aunque Bram Stoker adoptó una fuerte estética gótica, su música no se limitó a un solo estilo. La banda experimentó con diversas influencias, lo que les valió la etiqueta de Progressive-Classical-Rock-Gothic-Psychedelic Rock, una combinación tan peculiar como su propia existencia en la historia del rock.
01. Born
to be free
02. Ants
03. Fast
decay
04.
Blitz
05.
Idiot
06.
Fingal's cave
07.
Extensive corrosion
8. Poltergeist
CODIGO: E-44
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