Clásicos de Oro: Tarkus - Same
Only one album by the peruvians Tarkus. I like this album a lot, because is without compromises heavy, acid, raw and underground. The musicianship could have been better, but it is a really strong album. The screaming lead vocals, in spanish, are real crazy and disturbing. The bass is pounding as the drums. South american hard rock/heavy psych, with some,stoned slower moments. It reminds to me an even more brutal version of the argentinean Piel de Pueblo, Pappo's Blues and Miguel Abuelo and Nada. Also Blue Cheer and Black Sabbath influences. Recommended!
An inconsistent release. The A-side is stunning heavy psych, and ranks among the best from South America. The flip is plagued with jazz and folk diversions, though. And the singer, who seemed so cool at first, gradually becomes a bore.
Tarkus: Ruido, Culto y Memoria amplificada de un país que se eléctrifica
A fines de abril de 1972, en un sábado todavía tibio por el sol norteño, el rock pesado hizo su irrupción definitiva en el Perú. No fue en Lima ni en un club elegante, sino en un estadio de Chiclayo abarrotado por más de dos mil personas que esperaban ver a Telegraph Avenue, la banda peruana más exitosa del momento. Lo que ocurrió esa noche, sin embargo, fue otra cosa: una mutación, un quiebre inesperado en la historia del rock nacional.
Esa noche no solo nació una banda: se abrió una grieta en la historia del rock peruano. Tarkus apareció como una anomalía feroz y luminosa, un grupo adelantado a su tiempo que, junto a Pax, sentó las bases del hard rock y el heavy progresivo en el país. Lo que siguió fue tan intenso como breve, pero bastó para dejar registrado en vinilo un testimonio irrepetible: un disco que no buscó encajar, sino incendiarlo todo antes de desaparecer. Aquí su historia. [*]
Contexto Histórico: La antesala del trueno
La aparición de Tarkus no fue un accidente creativo, sino el resultado de una cadena de quiebres, encuentros fortuitos y decisiones tomadas al filo del abismo. Su historia comienza en el verano de 1972, cuando Telegraph Avenue —entonces en la cima del rock peruano— se desmorona desde dentro. El arresto de Walo Carrillo, su baterista y mánager, funciona como detonante: mientras él pasa unos días en la cárcel, la banda continúa sin él. Cuando recupera la libertad, ya no hay lugar al cual volver. El proyecto más exitoso del rock nacional se ha resquebrajado de forma irreversible.
Lejos de paralizarse, Carrillo activa otro camino. Meses antes había conocido en la Plaza San Martín a Guillermo Van Lacke, un bajista argentino que orbitaba la escena limeña con curiosidad y hambre creativa. Van Lacke ya había acompañado a Telegraph Avenue en conciertos y sesiones en los estudios MAG, y comprendía desde dentro el potencial —y las limitaciones— del rock peruano. La propuesta fue directa: armar algo nuevo, más pesado, más radical, sin concesiones. Van Lacke regresó a Argentina con una promesa y volvió poco después acompañado por Darío Gianella, un guitarrista adolescente poseído por una visión musical que no encajaba en ningún molde local.
El núcleo creativo se formó
casi de inmediato. En la casa de Carrillo comenzaron a circular los primeros
discos de Black Sabbath, Led Zeppelin y Almendra: no como simples influencias,
sino como mapas hacia una música todavía inexistente en castellano. La
invitación a Álex Nathanson terminó de cerrar la alineación. Su voz
—reconfigurada hacia un registro operístico y teatral— rompía con la tradición
vocal del rock peruano y colocaba a Tarkus en un terreno nuevo, más cercano al
drama y a la oscuridad que al psicodelismo luminoso de fines de los sesenta.
El respaldo inesperado del ingeniero Carlos Manuel Guerrero fue decisivo. Fascinado por la idea de una banda sudamericana de proyección internacional, les dio acceso al estudio, libertad total y un contrato de palabra, sin escuchar una sola nota. Cuando regresó de su viaje, Tarkus ya había grabado su primer LP. El choque fue frontal: aquello no se parecía a nada que la industria local pudiera asimilar. Aun así, el disco se prensó en una tirada mínima, con una portada negra absoluta, muda y amenazante, adelantada incluso en lo visual a lo que años después harían AC/DC o Metallica. El proyecto, sin embargo, estaba condenado a la fugacidad. Poco antes del debut oficial en el cine El Pacífico, Darío Gianella abandona la banda, cerrando de golpe cualquier posibilidad de continuidad. Tarkus nunca llega a presentarse formalmente como grupo establecido y se disuelve tras apenas siete meses de existencia. Pero en ese lapso brevísimo dejó grabado algo esencial: el primer manifiesto claro de heavy metal cantado en español desde el Perú, una obra que, junto a Pax, colocó los cimientos del hard rock y el heavy progresivo en el país.
Tarkus no sobrevivió a su propio tiempo, pero lo desafió. Su único disco quedó como testimonio de una era en la que el rock incendiaba distritos enteros —Jesús María, Lince, Pueblo Libre, Magdalena— antes de desaparecer sin archivo ni memoria oficial. Por eso hoy no se escucha como una curiosidad: se escucha como una advertencia sonora de lo que pudo ser. [*]
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| Tarkus: el sonido que incendió 1972 |
Impresión Personal: Ruido negro en vinilo
Demoledor álbum de hard rock energizante con una marcada tendencia progresiva, que presenta una performance esmerada. Lamentablemente, la producción le quita parte del peso que la música exige: el sonido resulta amateur, sucio y algo encajonado, lo cual no le favorece en absoluto. Sin embargo, pese a todos los problemas que arrastra en ese apartado, el disco arremete con furia y nos entrega una sesión asesina.
Aquí encontramos guitarras distorsionadas, riffs sólidos como martillazos, breves pasajes de instrumentación acústica y ligeras dosis de fusión jazzera. Toda una odisea sonora que golpea fuerte con sus arrebatos violentos y su postura progresiva, encandilando con una mezcla tan improbable como efectiva entre Almendra y Black Sabbath. En esencia, un álbum prometedor que pudo haber dado mucho más. Pero el tiempo, juez implacable, cobró revancha. Hoy Tarkus es CULTO puro, apreciado en toda su dimensión, y gracias a Dios fue reeditado con un sonido muy superior, uno que sí hace honor a la banda y a su legado. Debo decir que Tarkus es hoy considerado por muchos como una pieza de colección de alto valor. Su “magia” radica en una performance adelantada a su tiempo: cambios de ritmo constantes, arreglos refinados, sonidos proto-metálicos, letras en español de corte poético y una aura de oscuridad que se volvió su sello. Y aunque la producción original fue fatal, hoy ese defecto juega a su favor, otorgándole un plus especial.
Canciones como “Cambia ya” o “Tema para Lilus” son claros ejemplos de que Tarkus sigue imponiéndose con la misma fuerza y pesadez de una época gloriosa. Una obra indispensable para fans del sonido duro, primitivo y pesado.
Mini-datos:
- El nombre como declaración de guerra: Tarkus tomó su nombre directamente del álbum homónimo de Emerson, Lake & Palmer (1971). No fue un homenaje inocente: era una forma de anunciar que la banda no iba a jugar en la liga del rock ligero local. El mensaje era claro: progresivo, pesado y sin pedir permiso.
- El disco se grabó casi a ciegas: El ingeniero Carlos Manuel Guerrero les cedió el estudio sin haber escuchado un solo ensayo. Cuando regresó y oyó las cintas, el impacto fue brutal: aquello era demasiado oscuro, demasiado denso y demasiado “no comercial” para el estándar peruano de la época. Aun así, cumplió su palabra y lo prensó.
- La portada negra fue un acto radical: En un contexto donde las carátulas psicodélicas y coloridas eran la norma, Tarkus apareció con una portada completamente negra, sin imágenes ni textos. Un gesto silencioso y amenazante que anticipó estéticas del heavy metal que recién se volverían comunes años después.
- Nunca tocaron el disco como banda consolidada: Aunque el álbum existe, Tarkus prácticamente no llegó a presentarlo en vivo como grupo estable. La salida de Darío Gianella antes del debut oficial selló su destino. El LP quedó así: como un manifiesto grabado, más cercano a un artefacto maldito que a un producto de circuito.
01.El Pirata
02.Martha ya Está
03.Cambiemos Ya
04.Tempestad
05.Tema para Lilus
06.Tranquila Reflexión
07.Río Tonto
08.Tiempo en el Sol
CODIGO: @
Nota: [*] Texto tomado del
libro "Demoler" de Carlos Torres Rotondo.
Nota: [*] Texto tomado de WIkipedia
Anexo:



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