Cressida - Same
Even calling this stuff art-rock would be stretching your imagination. Regular 60's psychedelic-folk without anything new in the songwriting department and lightyears away from anything labelled as prog. Main characteristics are the very vocal-centric and pretty faceless organ-driven structure of this psychedelic trope that any random bar band of the time could've churned out. Second rate Moody Blues.
Moody, atmospheric, melodic and thoroughly British. Play it on a rainy day and let the sounds of jazzy Hammond organ and electric guitar lull you into a state of warm, introspective joy.
Antes de que el rock progresivo británico se pusiera capa, corona y manual de instrucciones, fue ruido bajo, intuición y ensayo a ciegas. A finales de los sesenta no había reglas claras: el blues todavía sangraba, la psicodelia se deshacía en el aire y algunas bandas comenzaban a estirar las canciones como si buscaran una salida secreta del laberinto. Ahí, lejos de los focos, empezó a gestarse el prog. Cressida aparece en ese margen. No como profecía ni estandarte, sino como mensaje clandestino, escrito en letra pequeña mientras otros levantaban monumentos.
Cressida: túneles subterráneos
del prog británico
Formados en 1968, siguiendo la
estela de los primeros pasos sinfónicos de bandas como The Moody Blues,
Cressida entendió muy pronto que el futuro del rock pasaba por la atmósfera, el
matiz y la emoción contenida. Ese mismo año dejaron constancia de su
sensibilidad con un sencillo promocional donde brillaba Lights in My Mind,
anticipo claro de lo que vendría después.
En 1970, bajo el mítico sello
Vertigo —y su hipnótica espiral, hoy objeto de deseo para coleccionistas—,
publicaron su debut homónimo: Cressida. Doce temas que evitaban la
grandilocuencia y apostaban por baladas delicadas, pasajes instrumentales
entrelazados y una paleta sonora dominada por el órgano Hammond, el piano, la
flauta y guitarras más sugerentes que agresivas.
Mientras el público miraba hacia
King Crimson y Yes, Cressida cavaba túneles. Su debut se convirtió así en una
pieza clave del progresivo británico temprano, emparentada con bandas como
Beggars’ Opera, Gracious, Fantasy o Spring: un disco elegante y peligroso que
no gritó revolución, pero ayudó a escribirla.
Impresión Personal: La espiral
antes de la catedral
Sinfonismo a temprana edad: así
irrumpe Cressida con este debut que logra calar profundo en la mente de algunas
personas. Desde el arranque queda claro que la banda no viene a improvisar; su
performance es brillante y la ejecución instrumental, precisa y elegante,
construye un sello especial que se reconoce al instante. La música se mueve con
naturalidad entre el Jazz, el Progresivo “temprano”, el Pop y el Rock, dejando
ver una obra de clara base sinfónica. "To Play Your Little Game" abre el juego
marcando el carácter del álbum, con cambios de ritmo bien medidos, melodías
envolventes y un trabajo instrumental que mira más allá de la estructura
tradicional. "One Of A Group" refuerza esa identidad, equilibrando sensibilidad
melódica y desarrollo progresivo sin perder cohesión ni elegancia.
El disco avanza y confirma su personalidad con
piezas como "Home And Where I Long To Be", donde el costado melódico cobra
protagonismo y los arreglos finos sostienen un clima introspectivo y delicado.
Aquí el progresivo no busca deslumbrar por exceso, sino seducir por
sensibilidad y buen gusto. "Time For Bed", por su parte, refuerza esa idea,
aportando atmósferas cuidadas y un desarrollo que fluye con naturalidad,
cerrando el círculo de un álbum que se siente pensado como un todo. Era 1970 y
el “movimiento” aún no se definía por completo. Justamente ahí radica su
verdadero valor: el debut de Cressida se convierte en una pieza clave para
rastrear las primeras manifestaciones del progresivo británico, cuando todo
estaba por escribirse y las reglas aún no existían. Un disco que no levantó
catedrales, pero dejó planos ocultos bajo tierra, esperando a ser descubiertos
por oídos atentos. Hasta más vernos.
Mini-datos:
- De “Charge” a Cressida – Antes de llamarse Cressida, la banda comenzó como Charge. El guitarrista John Heyworth respondió a un anuncio en Melody Maker y ahí se juntó con Angus Cullen, formando la base inicial del grupo que pronto evolucionaría hacia su identidad definitiva.
- Firmando con Vertigo desde el inicio – Cressida fue una de las primeras bandas en firmar con Vertigo Records, sello que apenas acababa de nacer con una visión progresiva y que también lanzó, entre otros, los primeros trabajos de Rod Stewart y Black Sabbath.
- Prog sin etiquetas… al principio – En una entrevista, los miembros confesaron que en esos días ni siquiera se veían como una banda “progresiva”, porque el término todavía no estaba claro ni consolidado. Simplemente hacían la música que les gustaba sin ponerse etiquetas.
- Reconocimiento tardío pero clamoroso – A pesar de pasar casi desapercibidos en su época, en 2012 la revista Prog incluyó el álbum Cressida en su lista “The Albums That Built Prog”, ubicándolo junto a discos que sí dominaron el género y reconociendo su influencia histórica a pesar de lo poco conocido que sigue siendo.
01. To Play Your Little Game
02. Winter is Coming Again
03. Time For Bed
04. Cressida
05. Home And Where I Long To Be
06. Depression
07. One Of A Group
08. Lights In My Mind
09. The Only Earthman In Town
10. Spring '69
11. Down Down
12. Tomorrow Is A Whole New Day
CODIGO: D.1-20

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