TRANSLATE

Hairy Chapter - Can’t Get Through

 

Excellent, energetic hard rock of the Bacillus variety, embellished by the engineering skills of Dieter Dierks. Great on all levels, but what makes Hairy Chapter really special are the insightful lyrics of Harry Unte, in particular the observation that "my education will never let me be free / my parents tried to make a white person out of me." The first step toward freedom is realizing that you are enslaved. The second step is to pinpoint the source of that enslavement - the bourgeois, consumerist culture of which we have all become indoctrinated. Thankfully, there is an alternative "education" which can indeed set us free - a self-study course where the textbooks are psychedelics and rock and roll.

“My education will never let me be free.” 
—Harry Unte of Hairy Chapter.

Can’t Get Through: Una bestia dentro del amplificador

Hay discos que no se editan… se vomitan contra el mundo.

1971. Alemania Occidental. Un aire espeso, cargado de electricidad, humo y ansiedad post-sesentera. En algún sótano que probablemente olía a cerveza derramada y cables quemados, Hairy Chapter decidió no seguir las reglas… decidió romperlas a guitarrazos. Can’t Get Through no fue concebido como un álbum: fue una detonación. Un exorcismo eléctrico donde todo lo que venían arrastrando —blues, garage, psicodelia— fue retorcido hasta convertirse en otra cosa… algo más peligroso.

Olvídate del blues correcto, del rock bien peinado. Aquí no hay respeto por la forma, solo hambre de expansión. Como si hubieran agarrado la furia primitiva de Funkadelic, el músculo de Led Zeppelin, la locura cósmica de Amon Düül II y el veneno teatral de Alice Cooper… y lo hubieran arrojado todo dentro de una máquina oxidada sin instrucciones. El resultado: un sonido que no camina… acecha.

Desde el primer golpe, el disco respira como un animal encerrado. Las guitarras no suenan: arañan, se retuercen, suplican libertad. Hay momentos donde todo parece desmoronarse en silencio… solo para volver a levantarse más pesado, más denso, como si algo invisible estuviera apretando el acelerador desde otro plano. Y en medio de todo eso, la voz: un canal abierto a lo desconocido. No canta, no interpreta… está poseída. Habla de deseo, de cuerpos, de impulsos que no pasan por la razón. Es cruda, incómoda, casi peligrosa.

… Hay algo más aquí. Una presencia. Una musa torcida, blanca, espectral. No una inspiración dulce, sino una fuerza que exige entrega total. Como si cada riff, cada grito, fuera una respuesta desesperada a algo que los está empujando desde adentro… o desde abajo. Y la banda responde como puede: tocando más fuerte, más sucio, más lejos de lo humano.

Las estructuras se estiran, se deforman. Las canciones no terminan: mutan. Hay pasajes donde el tiempo se disuelve y entras en túneles sonoros que no sabes si te están llevando hacia arriba o hacia el fondo de algo mucho más oscuro. Es música que no quiere acompañarte… quiere arrastrarte.

Can’t Get Through suena como una sesión espiritista hecha con amplificadores al rojo vivo. Como si en lugar de invocar espíritus, hubieran invocado riffs… y estos hubieran respondido con violencia. No hay red de seguridad. No hay concesiones. Solo un viaje febril donde cada segundo parece estar al borde del colapso.

Y lo más salvaje de todo: dura menos de 40 minutos. Entra, destruye, desaparece.
Como un rastro de humo en una habitación cerrada.
Como un capítulo breve… pero maldito.
Si logras salir de este ritual con los oídos intactos, no eres el mismo.
Si no… bueno, mejor aún.
Bienvenido al culto. [*]

Hairy Chapter: La calma antes del feedback

Impresiones Personales: Fricción en la niebla eléctrica

En algún punto entre la distorsión y el pulso, entre la intención y el desborde, aparece este segundo movimiento de Hairy Chapter… y lo que propone no es una respuesta, sino una fricción constante. Un tránsito. Un intento.
Esto es lo que deja:

  • El segundo álbum de Hairy Chapter, que se aleja de su postura inicial de Hard Rock/Blues & Rock psicodélico para sumergirse en terrenos más curtidos en pesadez progresiva y ecos de krautrock. Con esta entrega sentimos a la banda un poco más madura; su performance no decae, tiene mucha “polenta” y con cierto grado de experimentación con los elementos prog. Álbum bastante sugestivo, oscuro y llamativo para los fans del sonido heavy prog alemán, pero OJO: no se proyecten con una obra cerebral. El trabajo aquí es firme, consistente, pero sin tanta alharaca ácida; por lo tanto, es una obra que está en el margen de lo establecido. No se eleva como una obra maestra, pero tiene mucha actitud y personalidad. Es un álbum bien hecho, con cambios de tiempo, arreglos refinados, riffs eléctricos de aires proto-metal, un tono prog y, a veces, tratan de darle ese sabor a Kosmische Musik… y ahí está la gracia. ¿Es una buena aventura sonora? Claro que sí. No hay desperdicio, el álbum cumple su propósito: intensidad con su sonido, y esos aferrados riffs, con la potencia que conllevan, llevan a una experiencia sabrosa, casi ritual. Canciones como “As We CrosssedOver” son momentos de locura de una época que marcó algo en la historia: rara, psicodélica, atmosférica en parte y con una oscuridad que se arrastra, es una manifestación del krautrock en toda regla. Por otro lado, canciones como “Can't Get Through” nos llevan a retozar en la potencia del hard rock de base prog con tintes psicodélicos: una maravilla. A quien le gusta de bandas de un corte PESADO, PROTO METAL o ÁCIDO, entonces aquí tendrán una sesión electrizante, de esas que se sienten más que se entienden. Hasta más vernos.

Mini-datos:

  • Grabado en un estudio nada convencional: El álbum fue registrado entre noviembre de 1970 y enero de 1971 en los estudios de Dieter Dierks, ubicados en Colonia. Este estudio, en sus inicios, era literalmente un antiguo establo adaptado, lo que le dio al sonido una crudeza particular.

  • A diferencia de su debut Eyes (1970), más cercano al hard rock y blues psicodélico, este disco fue grabado con una formación ligeramente modificada y bajo la mano del renombrado ingeniero y productor Dieter Dierks, figura clave en el sonido krautrock de la época.

  • Único álbum en un sello importante: “Can’t Get Through” fue el primer y único trabajo de Hairy Chapter editado por el sello Bacillus Records, subsidiaria de Bellaphon, que buscaba competir con las discográficas independientes del underground alemán.

  • Un canto de cisne involuntario: Aunque la banda existía desde finales de los 60, este segundo álbum terminó siendo también su último registro oficial antes de disolverse en 1971, convirtiéndolo en una obra final cargada de urgencia y cierre.

  • El disco fue producido e ingenierizado por Dieter Dierks, figura legendaria del krautrock que ya había trabajado con Orange Peel, Ash Ra Tempel y Tangerine Dream, y que más tarde impulsaría el sonido de Scorpions; Dierks no solo aportó una producción psicodélica intensa, sino que incluso co-escribió uno de los temas del álbum.

01. There's a Kind of Nothing
02. Can't Get Through
03. It Must Be an Officer's Daughter
04. As We Crossed Over
05. You've Got to Follow This Masquerade 

CODIGO: G.1-33



Nota:
 
[*] Texto tomando de www.headheritage.co.uk

Anexo: 

Weed - Weed...! 

Si Can't Get Through suena como una detonación cruda dentro del underground alemán, Weed...! habita ese mismo territorio… pero desde una dimensión más nebulosa y lisérgica. Ambos discos comparten una cualidad difícil de definir: no buscan encajar, buscan expandirse. Guitarras que se estiran más allá del riff, estructuras que parecen desarmarse mientras avanzan y una sensación constante de estar presenciando algo inestable, casi fuera de control. Hairy Chapter golpea con urgencia y electricidad áspera. Weed responde con atmósferas densas y una psicodelia que se desliza como humo en una habitación cerrada. No es una cuestión de estilo… es una cuestión de aura. Escucharlos en conjunto es entrar en ese momento exacto donde el rock alemán deja de imitar… y empieza a mutar en algo propio, extraño y profundamente hipnótico




Comentarios