TRANSLATE

Humble Pie - Rock On

 

For me this is very clearly the pinnacle of band's Frampton period, in terms of studio albums. It has the most consistent track listing and overall the strongest songwriting, showing both Mariott and Frampton at their best. There really isn't a bum track on the album, and it contains the best melding of a hard blues rock sound with authentic soul and r&b influences. Passionate performances run all the way through the record, with a personal favorite being Greg Ridley's "Big George".

Rock On: Proto-Metal con Alma de Soul

 Hyde Park bajo alto voltaje: Humble Pie, 1971

En 1971 el rock británico estaba en plena mutación. Algunos miraban al folk, otros al progresivo… pero Humble Pie decidió hacer algo más directo: agarrar el blues por el cuello, subir el volumen y convertirlo en una bestia sudorosa. Con Rock On, la banda liderada por Steve Marriott dio un golpe de autoridad. Nada de adornos innecesarios. Aquí hay riffs que mastican acero, órganos que arden y una sección rítmica que suena como si estuviera tocando en el fondo de un club lleno de humo. Este disco no pide permiso. Entra pateando la puerta.

Álbum indispensable para sumergirse en las aguas de los legendarios Humble Pie, ya que Rock On (1971) incluía las voces de P.P. Arnold y Alexis Korner, y estaba profundamente influenciado por el blues y el soul. La banda desarrolló así un sonido blues/rock que resultó fundamental para muchos grupos posteriores de hard rock y heavy metal. Es un trabajo intenso, elegante, lleno de carisma e ideal para meterse de lleno en ello. No pienso hablar sobre los Pie ni sobre el inicio de su nueva etapa; me limito a hablar de lo que, para mí, es Rock On.

Los Pie ya habían forjado su camino en el duro circuito del 69 con su debut "As Safe as Yesterday Is", pero fue con Rock On que la banda alcanzó otro nivel. Aquí se consolida una etapa distinta, más firme y definida. El sonido se endurece, se yergue bajo posturas más sofisticadas y alcanza un clímax profundo: irreverente, pesado y elegante. Hay una aproximación hacia terrenos proto-metal en los riffs —aunque no me atrevo a adjudicarle la paternidad de nada— y, al mismo tiempo, una inclinación hacia un Early Prog embrionario. La performance es seria, melódica, versátil, rodeada de un aura de eclecticismo. Es un álbum "cañero

2, tronador y sugestivo, que destila sexualidad y tensión. Hay cambios de tiempo, fusiones y arreglos lustrosos que siguen los pasos de Led Zeppelin o Ten Years After. Pero OJO: no digo que este trabajo abra el camino hacia un nuevo terreno. Para nada. Ese endurecimiento ya se venía gestando un año antes con su álbum homónimo. Aquí lo que ocurre es una reafirmación de identidad. La consolidación. Y será con Smokin’ cuando la banda termine de pulir lo ya establecido.

Desde el primer compás de “Shine On” se siente el cambio: más groove, más peso, más tierra bajo las uñas. La guitarra de Peter Frampton aporta melodía, pero es el órgano de Greg Ridley y la batería de Jerry Shirley lo que construye ese sonido espeso que anticipa lo que vendría después en el hard rock. Y luego está “Stone Cold Fever”. Riff seco, casi proto-metal. Sin exagerar: aquí hay "ADN" temprano del hard setentero. Esto no es virtuosismo progresivo; es actitud. Es el tipo de canción que se toca con la camisa abierta y el amplificador al borde del colapso. El disco también respira blues con A Song for Jenny”. Marriott canta como si estuviera confesando algo que le quema por dentro. Su voz no es técnica; es visceral. Y por eso permanece.

En mi opinión, es un trabajo con actitud, pesadez y madurez. Un álbum que exploró lo inevitable y alcanzó una sobriedad contundente, dejando en claro que Humble Pie ya era una banda de élite. Rock On no busca sofisticación: busca impacto. Y lo consigue.

Mini-datos:

  • Último álbum de Peter Frampton con Humble Pie: Rock On fue el último álbum de estudio de Humble Pie en contar con la participación de Peter Frampton como guitarrista y cantante antes de su salida para perseguir una carrera solista. Frampton, aunque coautor de varias canciones del disco, ya mostraba su deseo de explorar caminos musicales más acústicos y melódicos, visión que lo llevaría años después a su enorme éxito con Frampton Comes Alive!.

  • Colaboraciones destacadas de voces y músicos invitados: Para las sesiones de Rock On, Steve Marriott incorporó voces de fondo y colaboraciones de figuras destacadas del soul y blues, como P.P. Arnold, Doris Troy y Claudia Lennear, quienes aportan texturas vocales inusuales para un disco de hard/blues rock británico de principios de los 70. Esta mezcla de rock y soul le da al álbum una riqueza sonora que contrasta con su potencia cruda.

  • Grabación y producción en un ambiente de “fiesta de estudio”: La producción del álbum, a cargo de Glyn Johns junto a la propia banda, fue concebida prácticamente como una fiesta en el estudio, favoreciendo un ambiente espontáneo y enérgico. Este enfoque de grabación contribuyó a la sensación de cercanía y vivacidad que caracteriza al disco, reflejando un sonido inmediato y sin demasiadas capas de producción.

  • Impacto comercial indirecto mediante su álbum en vivo: Aunque Rock On no fue un éxito masivo por sí mismo (alcanzó el puesto #118 en el Billboard 200), su popularidad creció significativamente tras el lanzamiento del álbum en vivo Performance: Rockin’ the Fillmore más tarde ese mismo año. El éxito de ese directo ayudó a que las ventas de Rock On aumentaran, consolidando el disco como un pilar en la discografía del grupo.
01. Shine On
02. Sour Grain
03. 79th And Sunset
04. Stone Cold Fever
05. Rollin' Stone
06. A Song For Jenny
07. The Light
08. Big George
09. Strange Days
10. Red Neck Jump

CODIGO: @




Anexo: 

Mountain - Climbing! 

Entre los grandes nombres del hard rock temprano existen discos que funcionan como pasadizos ocultos: no siempre aparecen en las listas más repetidas, pero quienes los descubren rara vez regresan por el mismo camino. Climbing! es uno de esos portales. Pesado, bluesero y monumental, el álbum captura la electricidad cruda de principios de los setenta con una mezcla irresistible de riffs gigantes y alma de blues. Si Rock On muestra a Humble Pie transformando el blues en una bestia sudorosa de escenario, Climbing! ofrece otra cara del mismo impulso: más volcánico, más montañoso, pero igual de visceral. Dos discos nacidos del mismo fuego. Uno en los clubes ardientes del hard británico. El otro resonando como un eco gigantesco desde las montañas del rock americano. Si el groove salvaje de Rock On te dejó con ganas de seguir explorando ese territorio donde el blues se vuelve músculo eléctrico… este es uno de esos caminos secretos que vale la pena tomar.


Comentarios